Las Palmas: Entre cielo, arena y espíritu
Gran Canaria destaca por su diversidad excepcional, con playas doradas, dunas espectaculares, montañas frondosas y encantadores pueblos históricos.
Para los pasajeros de cruceros que llegan al Puerto de Cruceros de Las Palmas, la isla ofrece una puerta de entrada perfecta para descubrirla, donde cada momento puede adaptarse a los gustos personales. Patrimonio, aventura y autenticidad se combinan en un destino único.
Comienza tu día con una visita a la impresionante Caldera de Bandama, que ofrece vistas panorámicas sobre el paisaje circundante e incluso la costa. Puedes caminar por el borde para diferentes perspectivas o descender hasta el interior de la caldera para una experiencia única (permite tiempo extra para el descenso y el ascenso). Es una forma fantástica de sumergirse en los orígenes volcánicos de Gran Canaria y disfrutar de un paisaje impresionante.
Dirígete luego a un “bochinche”, un restaurante tradicional canario, y disfruta de la comida típica elaborada por locales. Prueba papas arrugadas con mojo, carnes o pescados a la parrilla, y quesos locales. Esta experiencia ofrece un auténtico sabor de la gastronomía de la isla, lejos de las zonas más turísticas.
Más tarde, relájate y diviértete en la playa de Las Canteras en Las Palmas. Es una playa urbana encantadora, con arena amarilla y un muro natural en el mar (“La Barra”) que mantiene el agua tranquila para nadar y practicar esnórquel. Puedes caminar por el paseo junto a la playa, tomar el sol o darte un baño en el océano. Es un lugar animado que refleja la Gran Canaria auténtica.
Al atardecer, sumérgete en la vibrante vida nocturna de Las Palmas de Gran Canaria. La zona alrededor del Parque de Santa Catalina y la Avenida Mesa y López ofrece una gran variedad de bares, pubs y discotecas para todos los gustos. Disfruta de unos cócteles, empápate del ambiente local y quizá encuentra un lugar con música en vivo o DJ, para vivir la energía nocturna de la isla.